CALLEJERO - NAUTICA

 

 

En esta pagína se describe el significado de los nombres de las calles del barrio relacionados con términos de navegación, estas calles principalmente se encuentran ubicadas en el Sur-Este del barrio.

 

 

Calle del Balandro

Pequeña embarcación, fina  y alargada, de un solo  palo, que se utiliza para recreo y para  competiciones deportivas de regatas a vela. La forma del casco de  los balandros  presenta una notable variedad. En efecto, algunos, por sus líneas  generales, se parecen a ciertas embarcaciones de pesca o de comercio; otros tienen el casco relativamente profundo y disponen de una quilla en forma de aleta, muy saliente y de contorno irregular; otros son más amplios  y achatados.

Los balandros son embarcaciones ideales para cortos viajes de recreo y para competiciones de regatas a vela. Su casco, de forma esbelta y muy fino con objeto de vencer la resistencia del agua, y su extenso velamen proporcionan a este tipo de embarcación  nobles condiciones marineras.

Calle del Batel

El batel es un barco pequeño y sin cubierta, cruzado de tablones que sirven de asiento a quienes reman. Se usa para los transportes de gente y equipajes a los buques grandes, y para todo tráfico en los puertos.

En la modalidad deportiva, este tipo de barcos alberga hasta cuatro remeros y un patrón que lo dirige.

bergantín

Calle del Bergantín

Buque de porte mediano de dos palos, el mayor y el trinquete, con bauprés, velas cuadradas, una gran cangreja y los correspondientes estayes. También se le puede llamar bergantín redondo, para distinguirlo del bergantín goleta; pues este último tiene una construcción más fina y más aparejo de goleta en el palo mayor, además el palo popel (palo mayor) está aparejado con una cangreja y una escandalosa.

El bergantín barca o bricbarca tiene dos palos de velas cuadradas y otro palo llamado mesana con una cangreja y una escandalosa. Además de estos dos tipos, existe el bergantín de tres palos o polacra, y el bergantín con beta, que es el redondo muy grande con un palo chico a popa para lograr la cangreja.

Es el menor velero de alta mar, completamente aparejado con velas cuadras. Tuvo gran utilidad a partir del siglo XVI en el mar Mediterráneo y también en los mares del norte de Europa.

Calle de la Canoa

La canoa es una embarcación de remo muy estrecha con forma alargada, ordinariamente de una pieza de un tronco de árbol, sin quilla y sin diferencia entre proa y popa. Usada por los indígenas de América Central y Septentrional, de África y de Oceanía. Es impulsada con un remo por un solo remero o, raramente, por dos; con doble pagaya, pero también puede estar provista de vela. Con el mismo término se indica una embarcación de deporte, con proa y popa agudas, construidas simétricamente al eje longitudinal, a veces dotada de vela y foque.

Calle de la Carabela

Antiguo tipo de embarcación a vela, que fue usada muy especialmente por españoles y portugueses. Era ligera, con una sola cubierta y popa llana. Su aparejo constaba de tres mástiles, con el central más alto que los otros dos y  provistos de cofa; llevaba bregas para las velas cuadras, excepto en el mástil posterior, que llevaba entera para una vela latina. En el bauprés se ponía también una vela cuadra, que quedaba fuera de la nave. Naturalmente, ésta disposición se alteraba a veces un tanto, según los lugares y según el tamaño de la embarcación. Por ejemplo, la Pinta, sólo llevaba velas latinas.

La carabela es quizá el tipo de nave que más se recuerda entre todas las que existieron en épocas pasadas, pues fue inmortalizada para siempre al ser utilizada por Cristóbal Colón en el trascendental viaje en que descubrió América. Las tres carabelas Pinta, Niña y Santa María, que formaron la pequeña flota del Descubrimiento, han quedado en la historia de la humanidad como tres inolvidable símbolos.

Con este frágil tipo de embarcación españoles y portugueses llevaron a cabo sus grandes hazañas marineras por los mares de los nuevos continentes.

Calle del Catamarán

Nombre utilizado para designar cualquier embarcación con dos cascos. La palabra catamarán viene del idioma tamil, en el cual la palabra kattumaram significa "troncos unidos". El catamarán es, originalmente, un invento de los paravas, una comunidad de pescadores en la costa sur de Tamilnadu (India), que consistía en un tipo de balsa de vela con batangas. El catamarán se caracteriza por tener dos cascos idénticos o similares unidos en paralelo por vigas o por una plataforma.

Este tipo de embarcación adquirió un gran desarrollo en las islas Hawai, Marquesas y Tuamotú y en Tahití. Los catamaranes fueron usados por la antigua dinastía Tamil Choladesde el s.V d.c. para mover sus tropas para conquistar regiones del sudeste asiático como Birmania, Indonesia y Malasia. Durante el siglo XIX se efectuaron experimentos en Europa y Estados Unidos con catamaranes de vapor de hasta 91 m de eslora. Se han utilizado catamaranes de motor como buques transbordadores.

En los últimos años los catamaranes de vela se han vuelto a poner de moda. Por lo general, en los catamaranes modernos se utiliza la forma de unión original de los cascos mediante una plataforma rígida (en contraposición al diseño de Herreshoff, desarrollado en 1876, en donde los cascos eran independientes).

La ventaja de los catamaranes es su gran estabilidad unida a una gran ligereza y a una escasa resistencia al agua. Sin embargo, necesitan un gran radio de giro, lo que les hace lentos en los virajes. Por su estructura, los catamaranes cuyos cascos están unidos mediante una plataforma rígida encuentran grandes dificultades en aguas turbulentas y algunos han zozobrado en mar gruesa.

corbeta

Calle de la Corbeta

La corbeta es un buque de guerra de la época de la navegación a vela, con igual aparejo y arboladura que las fragatas y navíos (tres palos y velas cuadradas), pero que sólo montaba 16 cañones por banda, como máximo.

Se llamaban corbetas de pozo las que montaban toda su artillería sobre la cubierta superior y corbetas de puente las que tenían una batería debajo de dicha cubierta.

Actualmente se denomina corbeta a unos pequeños barcos de guerra de desplazamiento inferior a las 1.000 toneladas, tripuladas por unos cincuenta hombres, de moderado andar, gran autonomía y dotados especialmente de armas antisubmarinas. Dichas embarcaciones fueron creadas por los aliados en la Segunda Guerra Mundial, desempeñaron un importante papel en su doble misión de exploración y protección de los convoyes.

Calle de la Falúa

La falúa es una embarcación menor destinada al uso de jefes de Estado, alta oficialidad de la marina y algunas autoridades de los puertos. En la actualidad las falúas son botes corrientes de motor, equipados de manera adecuada para el transporte de altas personalidades, pero antiguamente se construían con un gran despliegue de suntuosidades, de modo especial durante el siglo XVIII. Se trataba de grandes botes con veinte remeros (o incluso más), con uno o dos palos y una espléndida carroza a popa.

Calle del Galeón

El galeón es un gran velero de carga, usado en los siglos XVI y XVII. Es el directo precursor del barco de línea, derivó de las naves "circulares" medievales las cuales se derivaron a su vez de las grandes naves mercantes u orerarias romanas.

El galeón es muy alto de borda y con dos o incluso tres puentes, con castillo y toldilla. Tenía, además, tres o cuatro mástiles verticales y bauprés, con velas cuadradas a proa y latinas a popa, y estaba armado con 50-70 cañones dispuestos en varias líneas.

Los galeones se usaron en el Atlántico, sobre todo por los españoles, para el tráfico con las colonias americanas, de las que traían a España oro y mercancías preciosas. Debido a su carga eran muy perseguidos por los corsarios, por lo cual, además de ir muy armados, navegaban a menudo en convoyes protegidos por una fuerte escolta.

 

 

 

galeota

Calle de la Galera

La galera es una nave de remos, provista también de velas como sistema auxiliar de propulsión típica del Mediterráneo y usada generalmente para fines militares, sobre todo en la Edad Media. La galera se derivó del dromon bizantino y mantuvo casi invariables sus características desde el siglo IX al  XVIII. La galera, cubiertas al menos en parte, medían  40-50 m. de eslora y 6-7 m. de manga; contaban con 23-30 remos en cada lado y dos mástiles con velas latinas que, antes del combate, se arriaban para poder maniobrar con facilidad, independientemente del viento.

El armamento de las primeras galeras estaba constituido por armas de lanzamiento, como catapultas y balistas, que lanzaban piedras o materias incendiarias; pero al desaparecer tales armas con la introducción  de la artillería ésta quedó emplazada de modo que poseyera su mayor potencia de fuego en el sector de proa, ya que el empleo de la galera se basaba en el abordaje. En la proa estaban emplazados, por lo general 5-7 cañones, mientras que los demás se hallaban distribuidos en los costados y, a veces, en la popa.

La galera llevaba generalmente, una tripulación de 200-300 hombres; el mando estaba encomendado al sobrecómitre, de quien dependían algunos oficiales que dirigían el combate, pero que desconocían por lo general las tareas marineras y navales; éstas correspondían al cómitre y a los subcómitres, de los que dependían marineros, carpinteros de ribera y calafates. Al servicio de las armas estaba una compañía de soldados y la boga recaía en la tripulación, formada por prisioneros de guerra (musulmanes en las galeras cristianas y cristianos en las  turcas y beréberes) y por condenados,  todos ellos encadenados al banco de boga;  también figuraban voluntarios libres, a menudo ex galeotes, llamados <<buenos deseos>> y que sólo eran encadenados de noche.

La táctica de combate de las galeras, que  constituían el núcleo de las flotas medievales y de los primeros tiempos de la época moderna, consistía en acercarse al enemigo en línea frontal, disparando con la artillería y tratando de llegar rápidamente al abordaje. La más importante batalla librada con galera fue la de Lepanto  (7 octubre 1571).

De la galera derivan varios tipos de buques, entre los que figuran la pequeña galeota, con un solo mástil, 15-20 remos por banda  y una tripulación formada por hombres libres; y la galeaza, mayor  que la galera, de unos 70 m. de eslora y 16 m de manga, con tres mástiles, borda alta, con toldilla de popa y castillo; tenía 24-32 remos por banda, con los bancos de los remeros situados bajo el puente de cubierta, que quedaba así libre para la maniobra de las velas, y podía llevar unos 36 cañones grandes y otros menores.

Plaza de la Goleta

Una goleta es un buque de dos o mas mástiles (las ha habido hasta de siete palos) siendo el mayor el de mesana con el aparejo formado por velas auricas (cangreja, escandalosa) y de cuchillo, (foques, velas de estai) es decir, velas dispuestas en el palo siguiendo la línea de crujía, de proa a popa en vez de montadas en vergas transversales como las velas cuadradas.

La goleta aparece en el siglo XVIII y tiene características funcionales parecidas al bergantín, del que se diferencia principalmente por su aparejo. Es un buque capaz de alcanzar gran velocidad en ceñida y través y se empleó de forma parecida al bergantín, aunque por su menor tamaño se destinaba más a actividades mercantes de cabotaje. El aparejo de cuchillo requiere menos personal para su manejo. Las goletas solían ser de menor desplazamiento que los bergantines, aunque también las hubo de más tonelaje que se emplearon en navegación entre continentes y en algún caso hasta de tres palos.

La goleta desaparece en el siglo XIX junto a la navegación a vela. Su aparejo tuvo gran influencia en las embarcaciones deportivas de vela actuales y en las construcciones modernas de grandes buques de vela, como buques escuela o para entretenimiento, casi siempre se emplean aparejos de tipo goleta o sus variantes.

Embarcaciones con variantes del aparejo de la goleta, además del Bergantín-Goleta, (palo trinquete aparejado de cruz, Ej. Juan Sebastian Elcano) son la goleta de Velacho, con una o dos de tales velas en el trinquete (el palo más cercano a proa), goleta de gavias, (trinquete con cangreja, escandalosa y gavias en mayor), goleta-polacra, mayor aparejado de goleta y trinquete con dos velas cuadras y cangreja, sin cofas ni cruceta. Pailebot, (vela de gavia baja en trinquete), Queche, mismos aparejos, siendo el trinquete el palo mayor.

Calle de la Góndola

Una góndola es una embarcación de remos, de fondo plano, característica de la ciudad de Venecia, donde se usa generalmente sólo para el transporte de personas. La elegante forma actual de la góndola fue adoptada hacia mediados del siglo XIX, tras varias modificaciones sucedidas a lo largo de ocho siglos. En el XVI y XVII las góndolas estaban suntuosamente decoradas, hasta tal punto que el Senado de Venecia, para frenar el excesivo lujo, estableció que debían pintarse de negro y llevar sólo algún adorno.

La góndola puede tener hasta cuatro remeros, pero generalmente lleva sólo uno en la popa, cuyo peso es contrarrestado por el conocido “hierro” dentado que se halla en el extremo de la proa. Esta embarcación, de unos 11 metros de eslora y 1,5 metros de manga, posee una estructura singular debida a la asimetría del casco respecto al plano longitudinal vertical: este detalle tiene  por objeto favorecer  la estabilidad cuando la góndola es conducida desde popa por un solo remero que, con un único remo, debe ocuparse al mismo tiempo de la propulsión y de la dirección.

Plaza del Mar

En nuestro barrio muchas de las calles incluidas en esta página rodean a la Plaza del Mar, es como si quisieran representar que van navegando por él.

Las embarcaciones practicamente no existirian sino fuese por el mar, y el mar no seria mucho mas desconocido y ajeno si no hubiesen existido las embarcacaciones; ambos forman un dúo inseparable.

navío Santisima Trinidad

Plaza del Navío

El navío es un buque de guerra de tres palos con aparejo de velas cuadradas y de dos a tres cubiertas artilladas. También conocido como navío de línea, al ser el tipo de buque que formaba la línea de batalla entre los siglos XVII y XIX.

El concepto de navío apareció a finales del siglo XVI en Inglaterra como evolución de los buques existentes, como el galeón, ante los avances de la artillería naval y las mejoras técnicas en los buques de vela. Las flotas debían presentar una línea de buques cada vez más artillados para desarbolar y destruir los buques enemigos llegando al abordaje como último recurso, superando la concepción existente hasta entonces de que el combate naval era una extensión del terrestre, en el que había que abordar siempre al enemigo para luchar cuerpo a cuerpo. En el siglo XVII se desarrolla el concepto, que llegará a su cumbre en el siglo XVIII con el navío de línea, diseñado para formar estas líneas artilleras navales y maniobrar junto al resto de la escuadra.

En la Armada Española del XVIII los navíos se clasificaban en tres clases según su número de cañones, entre los 100 como mínimo que debía portar uno de primera clase y los 60 que armaban uno de tercera. El navío de línea más grande jamás construido fue el español Santisima Trinidad, armado con 136 cañones y 4 morteros, que fue botado en 1769 y se hundió en la batalla de Trafalgar tras su captura en 1805.

Los navíos consumían para su construcción y mantenimiento gran cantidad de maderas y otros materiales. Para protegerse de los impactos enemigos, el casco se formaba superponiendo tablones gruesos de roble o encina para formar capas de hasta medio metro de espesor o más en los puentes. La obra viva (parte del barco sumergida) se forraba con planchas metálicas de cobre para impedir la acción de parásitos marinos y se alternaban capas de estopa y alquitranados para aumentar la duración de los materiales. La artillería más pesada (piezas de 42 a 32 libras) iba en el puente inferior y se iban colocando piezas cada vez más ligeras en los superiores. Su desplazamiento oscilaba entre las 1.200 y 3.500 toneladas. Al ser un buque lento y que requería gran número de tripulantes para su maniobra las marinas de guerra disponían de gran cantidad de buques menores como fragatas, corbetas, goletas o bertatines para misiones que requerían movilidad y acción independiente de la flota.

Calle del Noray

En la jerga marinera, el término noray se utiliza para hacer referencia a un tipo concreto de amarre en tierra que permite fijar la embarcación. Recibe también el nombre de bolardo (del inglés bollard).

Las gazas de los cabos de amarre se encapillan según muestra la figura. (encapillar por seno). Esto permite que el orden en que se desamarra sea indiferente, esto es, cualquier cabo puede ser soltado (largado) en cualquier orden, lo que facilita enormemente la maniobra de desatraque.

Nótese que si se encapillara uno a continuación del otro (sin esta ingeniosa precaución), obligaría a efectuar la maniobra en el orden inverso a la hora de zarpar.

obenque

Calle del Obenque

Cada uno de los cabos gruesos que sujetan la cabeza de un palo o de un mastelero a la mesa de guarnición o a la cofa correspondiente.

piragua

Calle de la Piragua

Una piragua es un pequeño bote de un diseño particular asociado a los pescadores del África Occidental aunque ahí no es el único sitio donde se utilizan.

Este bote no suele usarse para viajes nocturnos, pero al ser ligero y pequeño, se transporta fácilmente sobre tierra. El diseño también permite que la piragua se dé vuelta fácilmente para drenar cualquier agua que pueda ingresar en el barco. El movimiento de las piraguas viene de las paletas, que tienen una lámina. Tambié pueden estar atadas a un poste en agua baja.

velero

Calle del Velero

Es el término genérico con que se designa a una embarcación que navega a vela. El tipo de velero viene definido por su aparejo, factor determinante de las cualidades del buque, ya que de él depende la posibilidad de efectuar con mayor o menor rapidez las maniobras necesarias para la navegación, así como el rendimiento del velamen en el aprovechamiento del viento. Además de la arboladura, las vergas y las velas, el aparejo de un velero comprende las denominadas jarcias firmes o muertas y la jarcia de labor, constituidas principalmente por cabos de fibra vegetal o alambres metálicos. Los principales cabos son: los obenques, los obenquillos y las burdas, que aguantan los palos y masteleros de labor a estribor; los mostachos y barbiquejos del bauprés y los vientos de los botalones, y los contraestays sobre los que se largan los foques.

 

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