Pero, Austria no es el Danubio Azul, ni Sissi, ni Mozart, ni los palacios barrocos, ni los cafés, el encanto austriaco está en el estilo de vida, el paisaje, la tradición cultural, en verdad, Austria es Cultura y Orden. Se disfruta de la vida con la música que está en el aire y un ritmo más lento marca su vida.
Pero empecemos a comentar nuestra andadura. En Viena visitamos monumentos como la Catedral de San Esteban; la antigua residencia del emperador, el palacio de Hofburg; el palacio Schönbrunn, el palacio Belvedere; el teatro de la Ópera; la Universidad y un sinfín de iglesias, entre ellas la iglesia de San Carlos, todas ellas barrocas.
Posteriormente, nos desplazamos a Graz, comprobando el verde de sus campos, el rojo de los tejados y el azul del río. En medio de la ciudad se levanta una colina coronada por el castillo construido en tiempos de Carlomagno. Entre el bullicio y la actividad de la Hauptplatz se encuentra el Ayuntamiento de estilo renacentista. La catedral de estilo gótico tardío y la Mondsee, colegiata gótica.
En Salzburgo, es necesario deambular por las callejuelas históricas y ver el Ayuntamiento Nuevo; el Parlamento de estilo neoclásico; el Burgtheater; la casa natal de Mozart; la residencia de los arzobispos, la catedral etc.
Innsbruck, que surgió en la confluencia de los ríos Sill e Inn, es un lugar pintoresco situado en los Alpes Tiroleses. La calle principal del casco antiguo Herzog-Friedrich-Strasse está jalonada de edificios barrocos con interesantes fachadas. La catedral de San Jacobo está considerada como la iglesia barroca más grandiosa del norte del Tirol, el palacio barroco de las Cortes del Tirol; la torre del siglo XIV cercana al Ayuntamiento; los jardines Hofgarten, creados en el siglo XVI, etc.
Por último, visitamos Munich, siendo Baviera la quinta esencia de lo alemán y la arquitectura diversa, desde románico hasta gótico del siglo XV, pasando por el renacimiento. Existen múltiples lugares de interés, en arquitectura civil, religiosa, calles, plazas y museos. El Ayuntamiento Viejo, la Casa de Asam, el Nuevo Ayuntamiento con la danza de los toneleros; la Frauenkirche; la iglesia de San Miguel; el Parlamento bávaro, etc.
Sólo nos resta decir que ha sido un viaje de disfrute y deleite, un paraíso.